viernes, 28 de marzo de 2008

ÁLBUM DE FOTOS DE FRANCES Y GILBERT (1)



QUERIDOS BLOGUEROS Y LECTORES DE LA RED DE INTERNET:

Hilaire, Gilbert y Frances nos honramos en ofreceros, muy gustosamente, nuestro sitio para cualquier comentario, sugerencia, foto o vídeo que queráis publicar aquí. Aunque los temas del blog son la actualidad política o el pasado histórico europeo y universal, la Literatura, en especial las novelas policiales, el Cine, y sobre todo el cine negro, pero también el humor, la buena comida y bebida, o las catedrales góticas, podéis enviarnos cualquier texto, opinión o comentario, o cualquier imagen que os guste compartir con nosotros y con los lectores de
GOOGLE y de BLOGGER. Esperamos con impaciencia vuestras colaboraciones, al tiempo que os animamos a que os creéis vuestro propio blog. En el nuestro, lleno de entusiasmo y alegría de vivir, encontraréis muchas cosas, pero seguro que algunas no os gustan. Contadnos cómo mejorarlo. De momento, os dejamos con algunas fotos nuestras, para compartir nuestro pasado con vuestro presente.

BUEN FIN DE SEMANA, AMIGOS y...

HENCE MELANCHOLY! ¡FUERA MELANCOLÍAS!

ÁLBUM DE FOTOS DE FRANCES Y GILBERT (1)
















FRANCES BLOGG y GILBERT KEITH CHESTERTON

Un dibujo de GKC.

"I am now ten years old..."

Me tomé una poción mágica, como de Alicia en el País de las Maravillas. Pero no vi dragones ni duendes ni hadas. Volví, con mi carga de kilos y de kilos de buen humor, volví a los diez años, a mi adorada infancia en Campdem Town, en la St. Paul' School, a mi gorra de juegos, y luego a las discusiones y peleas con mi hermano Cecil, o con los amigos del Junior Debating Club. Ahora vivo mi segunda infancia (My Second Childhood), porque

"Ahora tengo diez años..."



jueves, 20 de marzo de 2008

DETECTIVES DE NOVELA EN CINE Y TELEVISIÓN

DETECTIVES EN CINE Y TELEVISIÓN


EN EL CINE NOS HEMOS ENAMORADO MUCHAS VECES, hemos visto películas inolvidables y vivimos un 'Paradiso' imaginado por Hollywood o Eurollywood o Bollywood, pero experimentado e incluso imitado en nuestras retinas, en nuestra cotidianeidad y en las astucias o seducciones aprendidas de las actrices o actores que marcaron el sol de nuestra infancia, los jóvenes días de nuestra adolescencia y el dorado atardecer de nuestra madurez.

Ofrecíamos en otra entrada de este blog una lista con los detectives más famosos de la Historia de la Novela Policial. Me gustaría comentaros algo sobre algunos de ellos:

Edgar Allan Poe creó el Género Policial en su más célebre personaje de los llamados relatos analíticos o de problema: se trata de Charles Auguste Dupin, un burgués que vive en St. Germain y junto al narrador, su amigo -menos observador que él, pero igualmente agudo en su inteligencia. Aún así, son las lectoras y lectores de Poe los auténticos protagonistas, porque E. A. Poe plantea sus tres problemas clásicos (asesinato en un reciento cerrado; la mujer desaparecida en el río -Marie Rôget- y la 'carta robada' o solución de un caso sin que el detective salga de su casa).

Sherlock Holmes y el Dr. J. Watson, creados por Sir Arthur Conan Doyle, son sin duda los más famosos, pero no por ello los mejores. Holmes es el superdetective de todos los tiempos, pero eso mismo le hace odioso a los ojos de los demás, porque es superior a casi todos. Lo mejor de Holmes es su nobleza. Holmes es un Don Quijote con lupa y Watson un Sancho Panza con pipa y ganas de escribir las hazañas de su amigo. Es, junto a Frankestein y Drácula, el personaje que ha sido llevado más veces al cine.

Como contrapunto o antítesis de Holmes, G.K. Chesterton creó al personaje de Padre Brown y Flambeau. Flambeau es un ladrón francés al que el P. Brown convierte, primero al cristianismo y luego al detectivismo. Lo mejor de Brown y Flambeau es que siguen siendo dos auténticos caballeros andantes (Virgilio y Dante, Orlando y Olivier...), pero Brown, frente al superhombre Holmes, es el detective campechano e intuitivo. Descubre al criminal en confesión y no lo detiene ni lo juzga, sino que salva su alma. De Holmes y Watson, os recomiendo todas las aventuras y tres novelas: 'Estudio en escarlata', 'El signo de los Cuatro y 'El sabueso de los Baskerville'.

La señora Jane Marple, creada por Agatha Christie es, tal vez, la mejor de las mujeres detective de la Historia. Al menos, es la que más gusta en casa de mi mujer. Ella misma admira la intuición, la sensibilidad femenina y la agudeza de Jane Marple en la resolución de casos como en 'El Espejo roto'. Agatha Christie une la intuición del Padre Brown con la perspicacia de Holmes.

Os recomiendo cualquiera de las novelas policiales de Agatha Christie, incluso en las que no aparece ninguno de sus dos más famosos detectives, como son: 'Diez negritos', 'Testigo de cargo' (genial Charles Laughton y su esposa Elsa Lanchester en la película de Billy Wilder, con Tyrone Power y Marlene Dietrich), etc.

Agatha Christie quiso superar a Conan Doyle y a Chesterton con la creación de su detective más internacional, pero más atildado, remilgado, pedante y cerebral: Hércule Poirot, el ex comisario belga afincado en Inglaterra y auxiliado por el pobre Hastings, son dos tipos más cómicos que serios; Hastings es una burla de Watson y Poirot es un Holmes orondo, puntilloso y tiquismiquis, pero sus 'células grises' funcionan a mayor nivel que las de Holmes. Los mejores casos de Poirot, en mi humilde opinión, son: 'Los crímenes de Abc', 'Asesinato en el Orient Express' y 'Muerte bajo el sol'.

El belga George Simenon, que publicó sus primeras novelas como Georges Sim, creó varios detectives y novelas ya no policiales sino de la llamada novela negra. La máxima creación de Simenon es el comisario Jules Maigret y su esposa. Sí, porque la esposa de Maigret le ayuda a resolver algunos de sus casos. Maigret, con su perpetua pipa en la boca, sus taxis desde la Policía Judicial (PJ) a las calles y bulevares de París, a la calle Pic-Pus, o en los bajos del Hotel Majestic, resuelve los crímenes parisinos o internacionales combinando la tenacidad de los más puros métodos policiales con la rotundidad de su experiencia vital. Muchos actores franceses y europeos han sido Maigret, por eso es un clásico de la novela y el cine. En serie de TV lo ha interpretado últimamente Michael Gambon, pero el mejor Maigret es el de Jean Gabin. Os recomiendo cualquiera de sus novelas y las películas en que se versionan esas novelas.



Sam Spade es fruto del ingenio de Dashiel Hammett, genial escritor americano, aunque de Spade en el cine quizá nos quedemos con sus secretarias, amigas y conocidas. Spade ha sido interpretado por Humphrey Bogart, un actor ya insuperable porque nadie ha logrado enamorar a la cámara del cine y a las mujeres como Bogart. Cualquier película en la que salga el gran Humphrey Bogart, incluso sus primeras apariciones en el cine -más mediocres-, son dignas de verse. Hammett, Bogart y Spade, junto a las hermosas mujeres que los amaron, nos llevan a un universo de hampa y corrupción, pero al mismo tiempo seducen con su palabra, sus ojos y la belleza de sus esplendorosas figuras.

Marlowe es creación de Raymond Chandler, desde mi punto de vista superior en su producción novelística a Hammett, pero éste creó a los personajes de Nick y Nora Charleston, famosos en la novela 'El hombre delgado' (en el cine, 'La cena de los acusados')... Chandler enunció varias de las reglas de la moderna novela negra, que unía el relato-problema de Poe con el mundo sórdido de los argumentos de Hammett. Las mejores novelas de Chandler son: 'El sueño eterno', 'El largo adiós' y 'La ventana alta'. En TV y cine hemos visto al propio Bogart ser el mejor Philip Marlowe, pero son destacables las interpretaciones de Robert Mitchum y Elliot Gould.


Plinio, cierto policía de Tomelloso, Ciudad Real, imaginado por el ingenioso Francisco García Pavón, resuelve casos en Tomelloso, en Madrid, o en los más recónditos lugares de España. Plinio es un genio cotidiano, un guardia civil, un policía a pie de calle. Con la ayuda de su propio Watson manchego, un boticario, soluciona casos tan divertidos como ejemplares del buen hacer narrativo de García Pavón: 'Las hermanas coloradas', 'El rapto de las Sabinas', 'El reinado de Witiza' y otras apariciones de Plinio le hicieron famoso en toda España.
El gran actor Antonio Casal lo interpretó en una conocida serie de TV que los más jóvenes hemos visto en reposiciones, pero nos ha divertido y sorprendido igual que a nuestros padres.


Dos primos hermanos inventaron una serie de personajes inolvidables bajo el pseudónimo de Ellery Queen, protagonista junto con su padre, el Comisario Richard Queen, de un montón de relatos breves y novelas. La novedad de Ellery Queen es que combina las dos figuras, la del detective aficionado -el hijo- y el detective oficial -el padre. Merece ser destacado también el personaje del actor Drury Lane. Cualquiera de las novelas escritas por los primos 'Ellery Queen' merece ser leída, porque aporta una de las mejores innovaciones de las historias policiales: llegado a un punto, el lector tiene todas las claves que ya posee el detective y puede arriesgarse a pronosticar o deducir quién ha cometido el crimen.

Os copio la lista desde el número 15:


15. Inspector Appleby, de Michael Innes.

16. Charley Chang, de Earl Derr Biggers.

17. Adam Dalgliesh, de P. D. James.

18. Lord Peter Wimsey, de Dorothy Sayers.

19. Pepe Carvalho, de Manuel Vázquez Montalbán.

20. Don Isidro Parodi, de J. L. Borges y A. Bioy Casares.


EUROPA (1939-1945). EN RECUERDO A LAS VÍCTIMAS

EUROPA (1939-1945)

EN RECUERDO A LAS VÍCTIMAS

y DE LOS GENOCIDIOS PROVOCADOS POR EL NAZISMO, EL STALINISMO Y LOS TOTALITARISMOS Y DICTADURAS QUE ARRASARON EUROPA,



UNAS PALABRAS SOBRE EL PREMIER BRITÁNICO WINSTON CHURCHILL, PREMIO NOBEL DE LITERATURA (1953)

A la guerra se juega con la sonrisa en los labios.
Si no puedes sonreír, haz una mueca.
Si no puedes hacerla, apártate del camino mientras puedas.

Winston Churchill


El señor Winston L. S. Churchill (1874-1965), como nos enseña la Historia, fue nombrado Primer Lord del Almirantazgo, y en mayo de 1940 sucedió al infausto Mr. Neville Chamberlain como Primer Ministro británico. Igual que su aliado norteamericano, el señor Franklin D. Roosevelt, asumió la jefatura del Gobierno en una de las horas más cruciales de la Historia de la Humanidad.

Como su homólogo americano o los políticos de otros países aliados de Reino Unido o EEUU, el Primer Ministro W. Churchill hubo de tomar decisiones muy arriesgadas y si en la II Guerra Mundial cometió algunos errores e indudables y contundentes aciertos, peor fue el cambio de Roosevelt al otrora aplaudido señor H. Truman, porque éste tomó la decisión más desacertada y cruel contra una nación, enemiga sí, pero con una población civil de niños, mujeres y hombres que merecían ser no sólo respetados, sino salvados.

Pero no sé si todas sus acciones, las del ‘guerrero’ Truman o las del ‘bueno y pacificador’ del señor N. Chamberlain se justificarían por tratarse de aquella infeliz, olvidable y despreciable guerra. No creo ni en una guerra atómica contra población civil ni en una paz ‘con honor’. Ambas acaban decayendo y fagocitando a sus promotores.

Por eso, algunas de las ideas y planes de Churchill en la II Guerra Mundial fueron acertados (casi todas sus operaciones militares) y otros equivocados: no hace falta que os recuerde los nombres de Normandía, Anzio, o Berlín, pero también conviene que no olvidemos Dunkerque, El Alemein, Tobruk, Stalingrado o un episodio, aún en envuelto tinieblas: nos referimos al misterioso vuelo del maldito nazi R. Hess a la fuerte y feroz Inglaterra, sobrevolando El Canal de la Mancha o por nuestra amada Escocia, pero con aterrizaje perpetuo en Spandau.

Si Churchill pudo estar errado en alguna de sus propuestas, fue un auténtico León en la defensa de su país, en su más gloriosa defensa, no en 1066, sino en 1940 y 1941, en la Batalla de Inglaterra, aunque luego, ya en el reparto de Postdam o Yalta se viera presionado o presionara para organizar un nuevo orden mundial.

La leyenda y el genio oratorio y sagaz de Churchill acompañarán siempre a la inmarcesible leyenda de Reino Unido, entonces más unido que nunca. El bueno de GK Chesterton nació el mismo año que W. Churchill, fueron amigos y compartieron muchas ideas, aunque no todas.

El partido conservador cuenta en su historia con el mejor orador inglés del siglo XX, aunque algunas de sus cartas fueran comprometedoras. Pero, como dije, fue un león, uno de los símbolos de Inglaterra, destrozando al dragón naziprusiano y totalitarista.

El gran error de Churchill, desde mi humilde perspectiva, fue aliarse con un hombre igual o peor que Hitler: Stalin, instigador del asesinato de Trosky, purgó al Partido Comunista ruso hasta convertirse en ‘padrecito’ de todas las Rusias; mi admiración está con el pueblo ruso y sus gentes, no con Stalin, para mí tan genocida como Hitler. Stalin, como bien observó Orwell en su novela ‘Animal Farm’ (Rebelión en la Granja), condujo a su país a una guerra furibunda y a una posguerra aún más injusta con su pueblo. Y de la dictadura de Mao en China, mejor hablemos otro día…

Aunque no sirva de consuelo, al menos a los que vivimos el final del siglo XX y vivimos este principio del siglo XXI, de terrorismo y guerras injustas, no tan lejanas o extrañas como algunos creen, al menos nos queda el recuerdo de los millones de personas, de la nación que fueran, del país que habitasen, o de la cultura que tuviesen o de la religión que profesasen, el recuerdo de aquellas víctimas asesinadas por sus enemigos e incluso por los propios dirigentes de su pueblo.

En el caso alemán, pueblo unido sentimentalmente a España por tantas razones, el hundimiento fue más duro con su propio pueblo.

No quisiéramos terminar sin antes recordaros precisamente unas palabras que, sobre aquella nefasta, odiosa guerra, nos dejó un escritor alemán y otra de nuestro ‘común amigo’, Gilbert Chesterton. Anoto que el escritor alemán es, como ya habréis adivinado, Bertolt Brecht: “Entre los vencidos, el pueblo pasó hambre; entre los vencedores, también”.

La de GKC es: “No creo que el destino se imponga a los hombres independientemente de cómo actúen, pero sí creo que el destino se impondrá a menos que se actúe”.



domingo, 16 de marzo de 2008

NOSOTROS LOS JÓVENES...

A FRANCISCO AYALA
¡FELICIDADES, MAESTRO,
felices 102 años y muchos más!
En deuda contigo, te tributo este Homenaje
a tu Escritura, a tu Sabiduría y Experiencia


En la Weltliteratur (la Literatura Global), término inventado por J. W. von Goethe, han existido muchos tipos de escritores. El italiano Lampedusa los resume en dos: Grossi y Magri, los Gordos y los Flacos.

La percepción del autor de esa inolvidable y muy polémica novela llamada El Gatopardo (en italiano, Il Gatopardo) es, en mi humilde opinión, muy acertada. Ha habido escritores flacos de enorme calado y prestigio internacional como el trovador Rudel, el italiano Petrarca o el ruso Maiakowski...

En estas páginas, escritas bajo la inspiración de autores como Hilaire Belloc, de GK Chesterton y de Frances Blogg, nos identificamos más con los 'grossi', los abundosos, los 'demasiado claros', los barrocos...

En otras épocas, por ejemplo en el siglo XVII, era de auténtico esplendor, florecieron las artes, las ciencias, la política y se desarrollaron importantes cambios en nuestro planeta. Ésa es nuestra época favorita, al menos es la mía, la aquí llamada Edad de Oro, o sea, la segunda parte del Siglo de Oro español y europeo, con el reinado de los Austrias y el comienzo de la Dinastia de los Borbones, reyes y reinas a veces tan denostados por su pueblo, pero siempre resueltos a defender su patria en cualquier adversidad.

En esa época dorada, se sembraron las obras de autores como Lope de Vega, Cervantes, Shakespeare, Molière, Calderón de la Barca, Webster, Corneille, GB Marino, Milton, el japonés Matsuo Basho, Defoe... Políticos como el zar Miguel Románov, el rey Carlos I de Inglaterra, Jacobo II, el zar Pedro el Grande, el rey Felipe V de España o el rey Luis XIV de Francia, y sus validos, embajadores y cortes. Filósofos y científicos como el italiano Galileo, Kepler, los franceses Descartes y Pascal, los ingleses Locke, Hobbes o Newton, o Leibniz o Fahrenheit. Artistas como el italiano Bernini, el 'portuñol' Diego Velázquez da Silva o los flamencos (hoy de los Países Bajos), los inigualables Pedro Pablo Rúbens o Rembrandt... Tantas mujeres y hombres que contribuyeron a mejorar aquella época, aquel mundo, aquel siglo XVII.

Es cierto, maestro Ayala, que en las letras universales han existido trovadores de 'Escritura adornada' (Trobar ric) y de 'Escritura oscura' (Trobar clus) y poetas de palabra sencillista y de palabra silenciosa. Gordos, para mí, fueron Rabelais, Cervantes o Shakespeare. Y tantos y tantos otros. Me gusta la espesa escritura de Günther Grass o la desenvuelta de Josê Saramago. Me gustan las escritoras Elisabeth Barrett Browning y su 'Sordello', su Robert Browning. Y nos gustan, a usted, maestro Francisco Ayala, como a mí, todas las buenas cosas que nos ha dado la cultura universal. Enhorabuena por sus libros, sus artículos e intervenciones en los medios de comunicación. Leí la entrevista que publicó el diario EL PAÍS el otro día y pensé, como usted, que nosotros los jóvenes, como dijo Falstaff en Las alegres comadres de Windsor, escrita por un creador de maravillosos y terribles mundos, que no es usted el escritor más viejo de España, sino el más joven.
SALUD, maestro y muchas gracias por sus enseñanzas.
Viva, porque usted vivirá siempre.


Con afecto, un viejo muy viejo y aún más viejo,
otro tusitala de la Cofradía de R. L. Stevens & Son,

Lord J. Silver Falstaff



sábado, 15 de marzo de 2008

ALGUNAS FOTOS

ALGUNAS FOTOS DE HILAIRE, GILBERT & FRANCES BLOGG

Los tres escritores, Belloc, Gilbert y su esposa Frances Blogg, compusieron una de las páginas más memorables de la historia de la Literatura inglesa. Max Beerbohm encontró un cuadro en la National Gallery de Londres.

Hilaire Belloc era francés de nacimiento, se sentía europeo, inglés también, pero continental, porque nunca olvidó su patria durante la Gran Guerra y en los trances de la II Guerra Mundial.

Se fue a vivir a Inglaterra y allí conoció al que sería su mejor colega y compañero: Gilbert, y a su hermosa mujer, la poetisa Frances Blogg. Belloc y Chesterton, entre cervezas y vasos de vino, entre cigarrillos y comida, entre la risa y el queso, fueron dos polemistas invencibles.


En ese cuadro que Beerbohm encontró en la Galería Nacional de Londres, podemos ver a tres grandes escritores, no sólo de la literatura inglesa, sino de la Literatura Universal. Uno, de pie; dos sentados; uno, dibujando; mirando los tres y los tres fumando. En ese famoso retrato de J. Gunn, cuadro podemos ver a Belloc observando, a Gilbert dibujando y a un tercer escritor, Maurice Baring.

Éste era un amigo de Gilbert y Belloc, interesado, como ellos, en las polémicas de su época. Belloc quizá era, de los tres, el más político, el más activo y el más estimado.

George Bernard Shaw, el gran paradojista de la época, les dio un nombre, 'Chesterbelloc' y con ello los llamó 'monstruo católico de las dos cabezas'. Era muy cierto, totalmente cierto: juntos, los dos escritores 'a dos manos', eran un águila bicéfala católica y romana.

Con Bernard Shaw, Belloc y Gilbert sostuvieron fuertes polémicas, cada uno desde su diario, desde su trinchera de papel, pero estaban de acuerdo en las cosas comunes, en lo más importante: en defender la vida de todos los seres vivos. Bernard Shaw lloró la muerte de Chesterton, y como buen irlandés que era, ofreció a su viuda, Frances, todo el apoyo que le fue posible, en lo personal, en lo económico...

Igualmente, Belloc hizo el mejor panegírico de GKCh, titulado The Place of Chesterton in the English Letters. Bernard Shaw, irlandés, conocedor de toda la literatura inglesa ('Soy mejor que Shakespeare, porque me he subido encima de él'), fue sin duda el mejor contrincante de Chesterton, o de cualquiera, su mejor oponente, su más caballeroso rival dialéctico. Shaw y Chesterton polemizaron sobre todos los temas posibles:

Vegetarianismo contra Ágape; Protestantismo contra Catolicismo; Ibsen contra Maeterlinck; Shakespeare contra Cervantes; la vejez contra la juventud; la fuerza contra la sabiduría; el Superhombre contra el hombre común; Roland contra Olivier... La vida, la muerte, el amor, el paso del tiempo, la piratería contra la moralidad, fueron algunos de los temas de sus polémicas. Pero siempre estuvieron de acuerdo en una cosa: la unidad del mundo y la unidad en los intereses comunes.

Belloc asistió a todas aquellas polémicas, fascinado por la magia de la lengua inglesa. Shaw y Belloc vivieron la muerte de su mejor amigo. Es justo que, si Shaw habló de ambos -Belloc y Chesterton- y los bautizó con el jocoso nombre de 'Chesterbelloc', nosotros ahora digamos que Shaw y Chesterton formaron el 'Chestershaw' o el 'Shawchester', el monstruo angloirlandés de dos cabezas, el águila protestante y católica de dos cabezas, siempre discutiendo y siempre llevándose bien.

En la página de D. Portales, encontraréis más información. Con su permiso, amigo, tomo palabras suyas y de Joseph Pierce, el autor de la hasta ahora mejor biografía de GK Chesterton, titulada en español 'Sabiduría y experiencia'. A ambos, al Sr. Pierce y al Sr. Portales, mi gratitud:

"Como Chesterton, Baring se convirtió al catolicismo en parte bajo la influencia de Belloc, y es posible, quizás probable, que él nunca hubiera surgido como uno de los principales novelistas Católicos del siglo si él nunca hubiera encontrado a su mentor voluble. Escribiendo sobre su primer encuentro con Belloc en Oxford en 1897, Baring comentó que él era "un orador brillante y conversador... quien vive por su ingenio." Los hombres pronto se hicieron buenos amigos, pero Baring quedó poco convencido de defender vociferante y vehemente como Belloc a la Iglesia Católica. Cuando su amigo Reggie Balfour lo informó en el otoño 1899 que él "sintió un fuerte deseo de hacerse Católico, " Baring estuvo "extremadamente sorprendido y desconcertado" y buscó como desalentarlo de tomar un paso tan drástico".


En este blog, de Hilaire, Gilbert y Chesterton, hablaremos de todo: de ellos, de su vida, de España y sus problemas, de los problemas de Polonia, de Europa o de cualquier parte del mundo.






jueves, 13 de marzo de 2008

SOBRE LA DOCENCIA EN ESPAÑA: LOS MAESTROS


Ni la Iglesia ni las Humanidades, aunque pueda parecer
que están en ruinas, nunca podrán ser derribadas

SOBRE LA DOCENCIA EN ESPAÑA: LOS MAESTROS

Una persona, no sé quién, me dijo un día que si él pudiera matar a alguien sería a un optimista, porque un optimista, en el fondo, es un pesimista bien informado, pero a veces cansado de sí mismo. Parecía una defensa del suicidio, pero en esa defensa no estuve de acuerdo. Me pareció más oportuna una cita de Cervantes o de quien sea: "A la puerta de tu vecino, no puedes entrar sin llamar antes". Parece una buena idea. O como aquel otro refrán de "Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar".

En el fondo las ideas no son ni buenas ni malas, lo que son malas o buenas son las acciones o las actitudes. Pero cada actitud y cada comportamiento puede ser justificado por las intenciones o las voluntades, que son íntimas, propias de cada persona.

Empecemos por el principio, si es que eso nos lleva a alguna parte. Pues los principios suelen ser buenos finales y los finales no son más que el principio de otras historias. Por ejemplo, la educación y la pedagogia son buenas, pero con medida, como todo en esta vida. Los escritores piden muchas cosas, todas buenas, para sus países, pero si ahora los países son estados, ¿por qué no pensar que algún día fueran posibles unos Estados Unidos del Mundo? No sé si sería una buena idea, porque quizá, como seres humanos, sólo estemos pidiendo regalos, dones, lo mejor para cada uno, para cada familia... La idea de unos estados unidos del mundo es muy vieja, muy antigua. Tal vez la formulase un profesor alemán, el sabio Albert Einstein, Madame Curie o Max Planck con sus cálculos y ecuaciones, sus reflexiones matemáticas, químicas y físicas pensaran e imaginaran un mundo mejor. Pero, ¿tenemos hoy un mundo mejor? Claro. Desde luego es mejor que en la Edad Media y mucho mejor que en la Edad de Piedra. Por supuesto.

Pero ahora, que vivimos en la Era Digital podemos pensar una nueva utopía, escrita en las piedras de cierto Monasterio español, entre Madrid y Toledo. Las piedras también hablan, como nos enseña Víctor Hugo, en Notre-Dame de París. Algún día nuestros nietos verán, sin duda, un mundo mejor, que sea más limpio, donde los trabajadores no sean siervos, donde cada cual se dedique a su trabajo y todos a la tarea de ser más felices, que, como dijo Camus, es la única obligación de un ser humano: ser feliz.

Un matrimonio, en su visita a Tarragona, observó el cariño que demostraban los hijos por sus padres y los padres por sus hijos. Observó como una flecha le dio un trompazo en la espalda porque era un hombre muy obeso y quizá demasiado rotundo. Pero, a pesar de su gordura, interpretó bien la gran lección, la mejor lección que España le había dado y le puede dar a todas las personas que nos visiten. Porque, si hoy vivimos en un mundo global, debemos siempre ocuparnos de lo importante y aquí en España, lo importante siempre ocurre en Navidad.

Para los españoles nuestros hijos son sagrados. Nos parece que lo mismo podrían decir en todos los países y aquello de que 'la letra, con sangre entra' es una barbaridad. No, no es cierto. Porque en otras ciudades, localidades, naciones y estados no se han enseñado las buenas lecciones de nuestros maestros en las artes liberales, el viejo trivio y quadrivio, las artes básicas, las matemáticas, la música, la literatura, la astronomía, la pintura...

Sin embargo, la Pedagogía en Humanidades, tan denostada y aparentemente derrotada en nuestro país, tan olvidada, según dicen, por nuestros gobernantes, ha sido una de las preocupaciones principales, ¿o tal vez no? Es que hoy el saber se ha diversificado, nuestros hijos necesitan aprender idiomas, cultura clásica, francés, alemán... Y eso es muy bueno. Porque así les estamos haciendo más libres, más ciudadanos del mundo, que es el sueño de la Grecia clásica y de la Roma republicana. Les estamos dando todo, lo mejor de nosotros mismos.

Durante siglos ha parecido que la Enseñanza española nos indicaba lo contrario: no estudiéis latín (no sirve para nada); no estudiéis matemáticas (¿para qué puede servir una ecuación?); no estudiéis música, ni educación plástica y visual (¿os dicen que vuestros dibujos son malos?) No, no son malos vuestros dibujos, no. El dibujo de un niño siempre es excelente, es el mejor que para su edad ha podido dibujar. Porque todo sirve para todo, todo es útil. En la vida uno siempre es un aprendiz, un aficionado: un hombre siempre es útil, como una mujer entregada a su familia, o una amiga apasionada por sus libros o sus pinturas. En nuestro mundo, todo es útil.

Nuestros hijos deben saberlo, pero debemos decírselo poco a poco. Ellos, inconscientemente, están aprendiéndolo todo, porque un ser humano aprende incluso dormido. Soñando está, tal vez, aprendiendo de los ángeles, o de la radio que escucha, o de una conversación de otro día o de un comentario que le hizo su mujer o un amigo. Por eso, con toda modestia, con toda humildad, os pido una locura, un absurdo: no maltratéis a vuestros hijos, que los cuidéis mucho y que, como Kant, pero con todo cariño, apliquéis ese imperativo categórico, tan antiguo y tan moderno a la vez: no maltratéis, si no queréis ser maltratados; cuidad les mucho, para que ellos os cuiden; dad les lo mejor de vosotros. Siempre, como decimos en España, de lo bueno, lo mejor y, de lo mejor, lo superior.

Ésa, creo, fue la mejor lección que G. K. Chesterton aprendió en España. Al menos, ésa es la lección que he aprendido yo en España. Los niños lo que más necesitan es cariño, comprensión, honestidad. Incluso a veces necesitan que se les mienta. Sí, porque muchas veces hay que mentirles en ciertas cosas esenciales y que para su edad no deben conocer. No se les debe poner nada peligroso que pueda atentar contra su propia vida (los juguetes equivocados) o la de otros niños. Por eso pienso que, de igual modo, los adolescentes deben cuidarse y, si han de tener vicios, que los tengan sanos, que tengan el vicio de la lectura, pero con mesura; que escriban; que jueguen; que sean felices, y estén bien, muy bien protegidos por sus padres y sus familias. Que salgan, se diviertan y vivan su vida: sobre todo éso, que vivan su vida.

¿Cómo no defender a la familia, del tipo que sea? Si es lo más defendible. ¿Cómo no defender el matrimonio, a pesar del divorcio? El matrimonio es defendible y el divorcio también, pero con razones y argumentos justificados y justificables. No se puede atar ni maniatar la libertad de la persona, no se puede huir de ser humano, pero tampoco debemos dejarnos llevar por el vicio, la incultura, el analfabetismo (del tipo que sea, ¿o no hay analfabetos en la sociedad actual?), no: huyamos de la falta de higiene, del desconocimiento de las lenguas de los países de nuestro entorno, huyamos de todo lo viejo. Hagámonos nuevos cada día. Pues ¿cómo se puede hacer una defensa de la suciedad y al mismo tiempo una defensa de la basura? Es indefendible, dicho al mismo tiempo. No, en ningún caso.

Defendamos aquello en lo que creemos, las buenas cosas del mundo y, de lo demás, olvidémonos. Importa lo importante. Los problemas de cada persona son suyos, busquemos las soluciones a nuestros propios problemas, que los hay, son muchos y algunos muy acuciantes: terrorismo, paro, hambre, miseria, pobreza, deshonestidad... Por eso estoy seguro de que todos los españoles estaremos de acuerdo en una cosa. Algo muy importante, vital: nuestros hijos se merecen un mundo mejor que el que nosotros recibimos de nuestros abuelos y de nuestros padres.

miércoles, 12 de marzo de 2008

HILAIRE, GILBERT & FRANCES

Somos tres amigos... ¡y muchos más que se unirán, si queréis venir a hablar con Hilaire Belloc, Gilbert Chesterton y Frances Blogg! Y no olvidéis que Cecil Chesterton, nuestro hermano en la Fe, ¡trabaja con nosotros! Pero somos más de tres amigos...