CHESTERTONIANOS 2014

George Bernard Shaw, Hilaire Belloc y Gilbert Keith Chesterton


Muchas ocupaciones laborales del año pasado me obligaron a dejar de escribir en este blog. Era necesario acudir a ellas y así lo hice, como mejor pude. A veces me he reprochado un poco no haber retomado su escritura un poco antes pero es sabido que la vida nos lleva en ocasiones por sendas distintas a las que imaginamos. 


Os he echado de menos, queridos amigos; he echado de menos actualizar el blog y compartir con vosotros en estas páginas las cosillas que leo por la Red o que escribe mi pobre ingenio. 

Esta ausencia me ha venido bien, no solo para atender esos compromisos laborales sino que, durante el año, he podido reflexionar acerca del apasionante y peculiar mundillo de los blogs. Y así, como sin quererlo, me di cuenta de que las entradas de un buen blog deben ser breves. Observo, sin embargo, que aquí os he escrito larguísimas y pesadísimas parrafadas. Por tanto, con vuestra ayuda y la de de Dios, me propongo actualizar estas paginillas más de cuando en cuando. Sobre todo, me propongo hacerlas más breves. De esa forma, el blog será más dinámico, ameno, ligero... además de que podré escribir con más frecuencia y, lo más importante, podré leeros aquí y leer a otros blogueros con asiduidad. Valgan, pues, estas palabras como disculpa para esta ausencia que ha durado casi un año. 

Queridos amigos, espero que el año 2013 os deparase cosas buenas y que el presente 2014 os traiga otras tantas, las de siempre, las que todos solemos desear: salud, amistad, amor... Buenos momentos que todos podamos compartir con nuestros seres queridos. Los malos ratos ya vendrán sin que los llamemos. 

En fin, arriba tenéis el fotomontaje (especial para esta entrada y este año), con tres maravillosos escritores que ya conocemos: Shaw, Belloc y Chesterton. Para vosotros, Chestertonianos de 2014. Os deseo lo mejor de lo mejor. Va aquí mismo un enlace a un artículo de diciembre de 2010, publicado en el CatholicHerald y firmado por Francis Phillips, con el sugestivo título de G. K. Chesterton, saint of the blogosphere, es decir, Chesterton, santo de la Blogosfera. Os recomiendo su lectura.

Gracias por todo, amigos; por vuestra lectura y por los amables comentarios que siempre me habéis puesto desde que se abrió el blog, allá por 2008.

Que Dios os bendiga y la Santísima Virgen os guarde de todo mal.
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