lunes, 21 de julio de 2008

EDGAR ALLAN POE (2): EL MISTERIO DE MARIE RÔGET

Edgar Allan Poe (1809-1849) continuó con las aventuras de su detective analítico, Charles Auguste Dupin, en el cuento titulado El misterio de Marie Rôget (The Mistery of Marie Rôget) , que fue publicado por primera vez en la revista Ladies' Companion en tres episodios: en noviembre y diciembre de 1842 y febrero de 1843.

El cuento se basa en una historia real, en la desaparición de una joven llamada Mary Cecilia Rogers, que fue asesinada en las inmediaciones de Nueva York, luego fue hallada ahogada en las riberas del río Hudson y cuya muerte aún no había sido aclarada cuando se publicó el relato de Poe. El autor norteamericano cambió el nombre de Mary Cecilia Rogers por el de Marie Rôget, cambió el río Hudson por el Sena y situó la acción en París, en lugar de Nueva York. Además, presenta los hechos como una consecuencia de Los crímenes de la Rue Morgue.

Ya dijimos en la anterior entrada dedicada a Poe que Dupin no es un hombre de acción, tal y como son otros detectives como Sherlock Holmes, Sam Spade o Philip Marlowe. Dupin encarna la pura reflexión, el intelecto en marcha, el cerebro razonador llevado a sus últimas consecuencias. En ningún relato mejor que en éste se ve a ese Dupin reflexivo, contemplativo y dedicado de lleno a sus análisis científicos. En efecto, porque lo más novedoso de esta historia reside en el hecho de que Dupin resuelve el misterio sin salir de su casa, basándose en las deducciones que efectúa a través de la lectura de los periódicos. Hoy esto podría parecernos imposible, pero dado que en la época apenas existían otros medios de comunicación que no fueran los de la prensa escrita y que estos contenían muchas más informaciones que ahora, podemos aceptar como posible que un hombre con una capacidad analítica tan extraordinaria como Dupin pudiera averiguar la verdad del caso de Marie Rôget solamente leyendo los periódicos.

Poe se identifica plenamente con Dupin en este relato, mucho más de lo que lo había hecho en Los crímenes de la Rue Morgue, aunque debemos conceder que su primer relato policiaco sea superior a éste, sobre todo en su componente macabro y en su sorprendente efecto final. En la historia de Marie Rôget, Dupin va desmenuzando los hechos conforme avanza en la lectura de varios periódicos franceses, que se corresponden con periódicos norteamericanos de la época: así, en la versión 'francesa' de la historia, el periódico L'Étoile se basa en el The New Yorker Brother Jonathan; el diario Le Commerciel está basado en el New York Jounal of Commerce; el semanario Le Soleil es un trasunto del Philadelphia Saturday Evening Post; el diario Le Moniteur se basa en el auténtico The New York Commercial Advertiser; Le Mercure está pensado basándose en el New York Herald y así con todos los periódicos y semanarios que va leyendo y analizando Dupin.

Al igual que con Los crímenes de la Rue Morgue el lector nos permitirá que no demos el más mínimo detalle acerca de los razonamientos de Dupin, ya que esto impediría que se acercase a la lectura del cuento de Poe, que es al fin y al cabo lo que pretendemos con estso breves apuntes. Sí podemos decir que su lectura no defraudará a los lectores más exigentes y que posee indudables alicientes como para aproximarse a su conocimiento con el mayor de los intereses. Sólo podemos dejar al lector con la imagen del cuerpo de Marie Rôget flotando en el río Sena, con la incapacidad de la Policía francesa para desvelar el crimen y el acertado, filosófico y científico análisis de los hechos realizado por Auguste Dupin a través de los periódicos.

Antes de cerrar este breve comentario acerca del segundo cuento analítico o policial de Poe, debemos señalar que esta estructura del 'detective que resuelve el misterio encerrado en su habitación' tuvo varios continuadores insignes, al igual que ocurrió con los 'problemas del recinto cerrado'. Los más destacados de ellos se encuentran en las novelas de Rex Stout, creador del célebre detective Nero Wolfe. Wolfe es un hombre extremadamente obeso y glotón, aficionado a beber cerveza y a comer desmesuradamente que, debido a su gordura, se ve obligado a solucionar muchos de los casos que se le presentan sin salir de casa, al igual que Dupin en esta historia.

Otro de los detectives que se asemejan a este Dupin 'inmóvil' es Don Isidro Parodi, personaje creado por Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares. El señor Parodi es el clásico argentino que sufre la fatalidad de estar encerrado en una prisión acusado de un crimen que no ha cometido pero no puede demostrar su inocencia. Entre los muros de la prisión, don Isidro Parodi ha engordado, pero su intelecto no ha enflaquecido y muchos de sus amigos le plantean pequeños enigmas que él resuelve, evidentemente, sin salir de su celda. Así podemos leerlo en el volumen titulado Seis Problemas para don Isidro Parodi, que demuestran el enorme ingenio de Borges y Bioy Casares y las notorias influencias de maestros de la narración policial como el propio Poe, Conan Doyle o Chesterton.

Dejaremos que los lectores disfruten de la entretenida y asombrosa lectura de la excelente historia contenida en El misterio de Marie Rôget, o de cualquiera de las otras narraciones mencionadas en este apunte, para que pueda comprobar por sí mismo la altura literaria de los cuentos policiales de Poe y su vasta y ejemplar influencia en los escritores que le siguieron.

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