Uno también es aficionado a la literatura portuguesa, y a Portugal en general. Son nuestros vecinos, hermanos de Historia y de tradiciones culturales, desde Iberia hasta la Hispania romana que incluía la Lusitania como una parte más de Hispania, que para los romanos era toda la península. Portugal cuenta con escritores magníficos, de todos conocidos, aunque no los hayamos leído como merecen. Baste citar algunos nombres: Gil Vicente, Luis Vaz de Camoens, Joao Almeida Garrett, Josê Maria Eça de Queirós, el propio Fernando Pessoa y ya, más recientes, Miguel Torga, Josê Saramago o António Lobo Antunes.
Traigo a colación estos nombres para situar a Pessoa, protagonista de esta breve entrada. Pessoa, cuyo nombre completo era Fernando António Nogueira Pessoa (1888-1935), ha pasado a la Historia de la literatura por sus heterónimos, personajes de ficción creados por él, cada uno con unos datos vitales y una obra poética diferente. Así, tenemos al propio Pessoa, a Álvaro de Campos, a Alberto Caeiro y a Ricardo Reis, entre los heterónimos principales, todos ellos poetas y cada uno con un estilo muy diferente. Alguien achacará estos heterónimos a locura o desdoblamiento de la personalidad en Pessoa, pero es algo más complejo que eso y en lo que no puedo detenerme.
En realidad, más que de Pessoa, quisiera tratar aquí de su heterónimo Álvaro de Campos, el poeta futurista y vanguardista, autor, entre otros muchos poemas, de un curioso manifiesto llamado "Ultimátum" en el que atiza sin piedad a todos los grandes escritores europeos de la época, a los que llama "mandarines". Lo hace con una saña y un odio tan afilados que uno casi no se explica por qué lo escribió Pessoa, o Campos, para ser exactos. Hay una excelente página en la que podréis hallar más datos al respecto, os dejo el enlace aquí mismo: se llama Ensayo Pessoa, de Carlos Rasines, autor de las traducciones de Pessoa y del fragmento que os ofrecemos. Ahí podréis encontrar todos los datos acerca de Fernando Pessoa, su poesía y la de sus heterónimos.
Aquí os dejo con un fragmento del "Ultimátum". Y, ¿por qué?, me preguntaréis. La
razón es muy sencilla. Uno de los "mandarines" de las letras europeas a los que ataca ferozmente Álvaro de Campos es, claro, nuestro amigo Gilbert Keith Chesterton, y le sacude de lo lindo, quizá con demasiada acritud y falta de educación porque se mofa de él de forma inmisericorde. No sólo Chesterton es objeto de las burlas de Campos (Pessoa), pero como aquí es uno de nuestros santos patrones, os traemos este poema del genio portugués como una curiosidad y como reflejo de que no todas fueron buenas críticas en torno a la obra del escritor inglés. He aquí el fragmento de ULTIMÁTUM:
¡Fuera tú, G. K. Chesterton, cristianismo para uso de prestidigitadores, barril de cerveza al pie del altar, adiposidad de la dialéctica cockney con el horror al jabón influyendo en la limpieza de los raciocinios!
Bueno, ya veis que no deja títere con cabeza. Fijaos lo duro que es con todos los escritores de su tiempo. A Chesterton, sin ir más lejos, le llama "barril de cerveza a pie de altar", "adiposidad... con el horror al jabón", etc, etc. Podréis encontrar el poema completo, por si os interesa, en la misma página a la que os he enviado, en este enlace, pinchad aquí.
Espero que, al menos como curiosidad, os haya parecido un poema interesante. Bien es verdad que acusa una crueldad excesiva e innecesaria para con esos grandes autores, tal vez fruto de la envidia de Pessoa por su frustración como autor o por su pequeña posición en el mundo de las letras (se haría más famoso a raíz de su muerte, como le ocurre a tantos grandes artistas). Sea de ello lo que fuere, no quiero que os quedéis con una desfigurada impresión de la poesía de Pessoa. Fue un gran poeta y merece la pena leerle, aunque es cierto que Álvaro de Campos no se mordía la lengua a la hora de juzgar a sus contemporáneos.
Un afectuoso saludo amigos, y que paséis un feliz primer domingo de julio. Hasta muy pronto.
Traigo a colación estos nombres para situar a Pessoa, protagonista de esta breve entrada. Pessoa, cuyo nombre completo era Fernando António Nogueira Pessoa (1888-1935), ha pasado a la Historia de la literatura por sus heterónimos, personajes de ficción creados por él, cada uno con unos datos vitales y una obra poética diferente. Así, tenemos al propio Pessoa, a Álvaro de Campos, a Alberto Caeiro y a Ricardo Reis, entre los heterónimos principales, todos ellos poetas y cada uno con un estilo muy diferente. Alguien achacará estos heterónimos a locura o desdoblamiento de la personalidad en Pessoa, pero es algo más complejo que eso y en lo que no puedo detenerme.
En realidad, más que de Pessoa, quisiera tratar aquí de su heterónimo Álvaro de Campos, el poeta futurista y vanguardista, autor, entre otros muchos poemas, de un curioso manifiesto llamado "Ultimátum" en el que atiza sin piedad a todos los grandes escritores europeos de la época, a los que llama "mandarines". Lo hace con una saña y un odio tan afilados que uno casi no se explica por qué lo escribió Pessoa, o Campos, para ser exactos. Hay una excelente página en la que podréis hallar más datos al respecto, os dejo el enlace aquí mismo: se llama Ensayo Pessoa, de Carlos Rasines, autor de las traducciones de Pessoa y del fragmento que os ofrecemos. Ahí podréis encontrar todos los datos acerca de Fernando Pessoa, su poesía y la de sus heterónimos.
Aquí os dejo con un fragmento del "Ultimátum". Y, ¿por qué?, me preguntaréis. La
razón es muy sencilla. Uno de los "mandarines" de las letras europeas a los que ataca ferozmente Álvaro de Campos es, claro, nuestro amigo Gilbert Keith Chesterton, y le sacude de lo lindo, quizá con demasiada acritud y falta de educación porque se mofa de él de forma inmisericorde. No sólo Chesterton es objeto de las burlas de Campos (Pessoa), pero como aquí es uno de nuestros santos patrones, os traemos este poema del genio portugués como una curiosidad y como reflejo de que no todas fueron buenas críticas en torno a la obra del escritor inglés. He aquí el fragmento de ULTIMÁTUM:¡Orden de desahucio a los mandarines de Europa! ¡Fuera!
¡Fuera tú, Anatole France, Epicuro de farmacopea homeopática, tenia–Jaurés del Ancien Régime, ensalada de Renan-Flaubert en loza del siglo diecisiete, falsificada!
¡Fuera tú, Maurice Barrés, feminista de la Acción, Chateaubriand de paredes desnudas, alcahuete teatral de la patria de pasquín, moho de Lorena, ropavejero de los muertos ajenos, que viste de su comercio!
¡Fuera tú, Bourget de las almas, farolero de las partículas ajenas, psicólogo de tapa de blasón, grosero snob plebeyo, subrayando con regla mellada los mandamientos de la iglesia!
¡Fuera tú, mercadería Kipling, hombre-práctico del verso, imperialista de las chatarras, épico para Majuba y Colenso, Empire-Day del argot de los uniformes, tramp-streamer de la baja inmortalidad!
¡Fuera! ¡Fuera!
¡Fuera tú, George Bernard Shaw, vegetariano de la paradoja, charlatán de la sinceridad, tumor frío del ibsenismo, buscavidas de la intelectualidad inesperada, Kilkenny-Cat de ti mismo, Irish Melody calvinista con letra de El Origen de las Especies!
¡Fuera tú, H. G. Wells, imaginativo de yeso, sacacorchos de cartón para la botella de la Complejidad!
Bueno, ya veis que no deja títere con cabeza. Fijaos lo duro que es con todos los escritores de su tiempo. A Chesterton, sin ir más lejos, le llama "barril de cerveza a pie de altar", "adiposidad... con el horror al jabón", etc, etc. Podréis encontrar el poema completo, por si os interesa, en la misma página a la que os he enviado, en este enlace, pinchad aquí.
Espero que, al menos como curiosidad, os haya parecido un poema interesante. Bien es verdad que acusa una crueldad excesiva e innecesaria para con esos grandes autores, tal vez fruto de la envidia de Pessoa por su frustración como autor o por su pequeña posición en el mundo de las letras (se haría más famoso a raíz de su muerte, como le ocurre a tantos grandes artistas). Sea de ello lo que fuere, no quiero que os quedéis con una desfigurada impresión de la poesía de Pessoa. Fue un gran poeta y merece la pena leerle, aunque es cierto que Álvaro de Campos no se mordía la lengua a la hora de juzgar a sus contemporáneos.
Un afectuoso saludo amigos, y que paséis un feliz primer domingo de julio. Hasta muy pronto.
9 comentarios:
Hay algo en Pessoa que no me gusta y no termino de acertar qué es... no sé...
Lo de "barril de cerveza a pie de altar" es ingenioso... es como que te llamen "guindilla picante de todas las chekas", o botellín de tabasco de todas las salsas sosas"
es una cuestión de peso. Los gorditos deberían hacer un esfuerzo para dejar de ser inspiración que acabe en musa de serpentín...
Un saludo, Yikei.
*******
Recoña, ¡ya me acuerdo: Pessoa: Partido Español de Socialistas Sacados de Obras de Autor...
Voy a bañarme, tengo las meninges al baño maría.
Un abrazo, y, mañana, un brindis con un > Pastissefresquito
Hola GKCh,
...heterónimos... leyendo tu blog se aprende hasta vocabulario.
Vamos que el tipo este era tan prolíofico que escribía con varios nombres al mismo tiempo. ¡Qué máquina!
De todos los autores que citas solo conozco a Saramago: el genio del aburrimiento, el mago del adormecimiento, el maravilloso inductor del sopor máximo. ¡Un escritor buenísimo! ¡Increíble!
Y además es opinador, como la mafia de la ceja. Y este además, un antisemita de importación (¿es que en Portugal no le tratan bien, que tiene que venir a España a tocar el violín?).
http://www.webislam.com/?idn=3019
Todos los españoles deberíamos tener el mismo acceso a los medios de comunicación para soltar nuestras bobadas. No es democrático que las de los famosos tengan más repercusión.
Tú hablas de Pessoa y yo te contesto de Saramago. ¡Cómo está el mundo!
Un abrazo
Pensaba que como "socio fundador" tenía derecho...
"Nunca te traiciona tu fiel amiga,
acompañante y equilibrante... barriga"
Abrazos gordos.
Hola GKCh,
A mí me resulta muy poco atractiva una persona que se dedica sin ningún motivo a criticar a los demás...
Suena a envidia...
Un poema desafortunado y efectivamente curioso.
Dos besos!
Querido GKCh:
Interesantísimo este post que hoy nos traes.
Empiezo por decirte que la poesía portuguesa me encanta, más aún leída en portugués que, aunque a veces no se pueda entender al cien por cien, compensa la musicalidad de la lengua.
Como extremeño y por tanto vecino de Portugal, conozco bien a su gente y es un pueblo que me gusta.
Fernando Pessoa, aunque fue un gran poeta, era una persona extraña, con una gran personalidad dividida en varias personalidades.
La poesía "Ultimatum" de Álvaro de Campos (personalidad poco agradable de Pessoa)es un autentico diccionario del insulto, escrita con toda la mala leche de este mundo. Se me ocurre pensar ¿qué no habría escrito ahora de Zapatero?
Pero como muy bien dices no se le puede encasillar como un poeta desagradable porque en contraposición tiene poesías sumamente delicadas y maravillosas.
Sigue deleitándonos con tus interesantes entradas.
Un abrazo.
Hola GKCh,
1) Bonito poema el que me dejaste anoche! Un hombre de mil caras por lo que cuentas... No sé...
2) ¡¡Ya tengo libro!! "La Momia" de Anne Rice. ¿Qué opinas?
Dos besos!
Qué bonito!!!! Pobre pantera!
Precioso, la verdad.
Creo que tenías razón...
Gracias!
Dos besos!
Cielo muchísimas gracias por la corrección fraterna, eres un cielo.
Pessoa, impacta su fuerza, no dudo de que su poesía será grande. No le conocía. Ahora que cómo se las gasta...
Gracias por todo ;)
Un besazo!!
(ahora mejor no?) :P
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